Adype | Ibon Areso analiza para ADYPE la transformación estratégica de Bilbao
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IBON ARESO - ADYPE

24 urtarrila Ibon Areso analiza para ADYPE la transformación estratégica de Bilbao

La Asociación de Directivos y Profesionales de Euskadi ha celebrado un desayuno-coloquio en el que el exalcalde de Bilbao Ibon Areso ha hecho un profundo análisis de la evolución de la ciudad en las últimas décadas.

La Asociación de Directivos y Profesionales de Euskadi, ADYPE, ha celebrado esta mañana en el Gran Hotel Domine Bilbao un desayuno-coloquio bajo el título “La transformación estratégica de una ciudad industrial”, en el que el exalcalde de Bilbao, Ibon Areso, ha analizado todo el proceso evolutivo de la Villa desde la década de los años 80, acompañando su intervención con una serie de imágenes con el antes y el después de numerosos enclaves de Bilbao.

Según ha recordado Ibon Areso, las transformaciones económicas y sociales acaecidas en los años 70 alteraron la estructura de la economía mundial, perjudicando especialmente a los antiguos sectores motores de la industria: siderurgia, construcción naval y textil.
Todo este proceso, ha explicado, “conllevó el agotamiento del modelo de metrópoli industrial en el que estaba basado el Bilbao metropolitano”, y produjo unos efectos que se manifestaron en “una decadencia del sistema industrial de base urbana, altos índices de desempleo, degradación del medio ambiente y del tejido urbano, emigración y aparición de problemas de marginación social”.

Ante esta situación de declive, “similar al de otras antiguas áreas industriales de Europa y del mundo occidental”, Bilbao tuvo que apostar por un nuevo modelo de futuro. “Esto significaba –ha explicado el exalcalde– que el tejido industrial debía hacerse competitivo y diversificado, apostando por la tecnología y las nuevas formas de actividad económica, básicamente en el sector terciario”, que proporcionasen “los puestos de trabajo que necesariamente se tenían que perder en la industria”. En definitiva, “la prioridad era el paro”.

Para afrontar esta situación, se desarrolló una planificación urbanística y estratégica basada en cuatro pilares esenciales: accesibilidad y movilidad interna, regeneración medioambiental y urbana, inversión en recursos humanos y transformación tecnológica, y, por último, la actividad cultural. En aquel tiempo, Ibon Areso dirigía como arquitecto urbanista la Oficina Municipal creada para la elaboración del nuevo Plan General de Ordenación Urbana.

Ampliación del Abra exterior

Así, mejorar y facilitar la accesibilidad exterior y la movilidad interna de la metrópoli fue desde el principio esencial para el nuevo plan urbanístico, toda vez que “las comunicaciones físicas e inteligentes son determinantes a la hora de atraer inversiones a una zona”. De hecho, para el exalcalde, “la operación más importante –más aún que el Guggenheim– fue la ampliación del Abra exterior”.

Por otro lado, la calidad del entorno no es solo un elemento fundamental que debe buscar toda ciudad para sus habitantes, sino que “en el caso de Bilbao, resultaba también imprescindible para el desarrollo de nuevas actividades económicas de futuro y para la captación de inversiones exteriores” que cada vez requieren entornos más selectivos. “El medio ambiente era una condición sine qua non para conseguir empleo”, ha explicado Ibon Areso.

En cuanto a los nuevos motores económicos, estos se asocian al conocimiento, la cultura…, y en general a lo inmaterial; por eso “la capacitación de los recursos humanos resultaba imprescindible para adquirir competitividad”.

Finalmente, la vitalidad y el atractivo de una urbe están directamente relacionados con la actividad cultural, artística, deportiva y de ocio. En el caso de Bilbao, además, esta apuesta ha servido para contribuir definitivamente a la proyección exterior de la ciudad, a través del denominado “efecto Guggenheim”.

De cara al futuro, Ibon Areso ha recordado que “no podemos quedarnos parados”. En su opinión, “a la transformación urbana que ha experimentado Bilbao debe tomarle el relevo la transformación del conocimiento”, que tiene que ver con las nuevas tecnologías, la creatividad o la innovación. “Pero esa decisión ya les corresponde a otros”, ha concluido.